Salimos de isla Incahuasi muy temprano, aunque hubiésemos querido quedarnos toda una semana alli. A las 6 ya estabamos en rumbo hacia San Juan. A unos 20 kilometros de Isla Incahuasi se termina el salar…lamentablemente. Desde alli, una interminable ruta de piedra nos lleva por el medio del desierto, en donde con suerte cruzamos unas cuantas rocas para esconderse del sol durante unos minutos o uno que otro grupo de alpacas y vicuñas que pastan impavidas en esa inmensidad.
Nuestra Miel ya tiene las llantas muy gastadas y los pinchazos se comienzan a sentir, nos caemos en los bancos de arena, pasamos mas tiempo empujando la bici que pedaleando. Cuatro kilometros antes de “Colcha K”, la rueda delantera dice: no va mas. Empujamos con pocas energias lo que queda de camino, llegando justo a tiempo para que la lluvia caiga sobre nosotros.
En Colcha K hay una reunion de comuneros muy importante, para la cual han venido representantes de todas las comunidades, al parecer son problemas de divisiones de los territorios. Nosotros nos quedamos descansando un rato y al ver una gran camioneta pedimos un aventon hacia San Juan. El propietario estaba en la reunion; asi que nos pide esperarle. Al final del encuentro, nos sube arriba de su camioneta junto a una vecina que cultiva la quinua y su hija. Hacemos media hora conversando sobre el cultivo de la quinua, de sus cualidades y virtudes hasta llegar a San Juan en donde dormimos en el hospedaje de Don Clemente, el mismo que nos trajo.
Al dia siguiente, continuamos ruta a la frontera chilena. Segun el mapa, solamente 65 kilometros para llegar al puesto fronterizo. Otro salar a cruzar y nada de pavimento. Después de unos cuantos kilometros entre 4×4 que van a Laguna Colorada y mucha arena, logramos tocar la solidez de la sal. En peores condiciones que el de Uyuni, logramos pedalear sin problemas hasta el control del puesto militar de avanzada de Chunguyo a unos 35 kilometros de San Juan.
Fuimos preguntar el camino, pues habian dos rutas muy marcadas. El militar (parece que se aburren mucho), no encontro nada mejor que enviarnos por el camino hacia Laguna Colorada, perdimos dos horas haciendo 20 kilometros por nada. Afortunadamente, un chofer nos indico el camino correcto: para ir a la frontera siempre se debe ir siguiendo la linea del tren, en lo posible por la derecha para no equivocarse, pues en el desierto hay cientos de rutas que se abren una y otra vez, no hay paneles, casas, ni nada para orientarse, salvo la linea férrea. No es facil, pero la tarea se viene imposible cuando el viento en contra empieza a soplar a intensidades muy fuertes. Normalmente pedaleamos a 18 kilometros por hora en plano no pavimentado, pero nuestra media en esta ruta era de 6 km ! El viento no nos dejaba ni siquiera parar a tomar agua, pues nos empujaba.
Durante la tarde, nuestras fuerzas se iban agotando y la paciencia también. El viento levantaba arena y a nuestro alrededor se formaban remolinos, una subida y otra subida, mirar…nada, ningun signo de pueblo, villorrio, caserio, nada. Unos abrazos bien apretados nos hacian calmarnos, darnos fuerzas, un abrazo reconfortante…nada mejor para seguir pedaleando en medio del desierto.
A las 5 de la tarde empezamos a divisar las antenas de la estacion Avaroa. No llegabamos nunca. Una hora mas tarde alcanzamos la aduana…cinco minutos mas tarde de sellar nuestros pasaportes nos decidimos a pedalear los cinco kilometros mas duros de todo nuestro viaje.
Como en una pelicula de guerra y amor, mirando Ollagüe a lo lejos sabiamos que debiamos cruzar la linea fronteriza con nuestros ultimos alientos. El viento implacable contra nosotros empujandonos hacia el otro lado. A los dos kilometros y medio, el hito fronterizo. Nos quedaban 2, 5 km. mas para llegar a suelo chileno. No era patriotismo, era solo sentirme mas cerca de mi familia, poder decir… “Alo, papa, mama ya estoy aqui, en casa”.
Reitero mis Felicitaciones y bienvenidos a la Patria, que emocion sobre todo para Ale.
Ojala que se den las cosas y nos encontremos en la rotonda de Con Con el Domingo 13 a las 10 AM y podamos escoltarte por el borde costero hasta el lugar de votacion en Quilpue
Fuerza que ya han pasado lo mas dificil.
Lo acontecido es como para escribir un libro. Toda una pelicula.
Un abrazo
Jomarca
Que emocion, pues felicitaciones, espero que el reencuentro sea maravilloso.
Gracias Ale por la vuelta de mano, sin embargo no podré tomarlo porque estoy llena de trabajo en Enero.
Chicos los admiro, un besote de la family’s Véricel Navarrete.
FELICIDADES HOY EH ESTADO VIENDO LAS FOTOS… ME PARECEN TODAS MUY BUENAS Y MUY BUENA EXPERIENCIA… ESPERO QUE HALLAN LLEGADO BIEN A VALPO. SOY LA PERSONA QUE HABLAMOS EN EL PUEBLO DE CHAÑARAL ALTO CUANDI USTEDES ESTUVIERON IMPRIMIENDO LA RUTA,Y HABLAMOS DE LOS CICLISTAS DE SANTIAGO(FURIOSOS) DE AQUI DE SANTIAGO… LES MANDO MUCHOS SALUDOS, TE ENVIO MI CORREO PARA MI FACE..JONY_SAMBI@HOTMAIL.COM
Ale! Que bueno que ya estén en la zona central!
Avísame (jeje…) cuando pasen por San Fernando o Curicó para, por lo menos, acompañarlos por un trecho y abrirles las puertas en lo que necesiten.
Los quiero mucho!
Hola:
Estamos pensando en cruzar el Salar en octubre-noviembre. ¿Podemos contactar con vosotros para que nos déis información?
Gracias.
Miguel