El tren andino es un sueño para Benjamin desde que vió el film “Azul profundo” hace ya muchos años, por lo que estar en Bolivia y no hacerlo sería un viaje incompleto. Verificamos los pasajes partiendo desde Oruro y pudimos subir nuestra bici sin ningun problema.
El recorrido del tren pasa por lagunas con flamencos rosados, alpacas y llamas pastando tranquilas, planicies sin fin, pequeños poblados, estaciones de trenes olvidadas y un cielo grande que parece mas enorme aquí que en cualquier otra parte del mundo.
El trayecto dura aproximadamente 7 horas y es recomendable tomar el vagon “normal” de 50 bolivianos (5 euros) junto a gente boliviana, el mas caro esta llena de gringos y al final ambos tipo de vagones son super comodos, limpios y tranquilos.
Una vez llegando a Uyuni es mejor ir hacia los hostales que se encuentran cerca a las paradas de buses, pues son mucho mas baratos que aquellos que estan en las cercanias de la estacion de tren.
Como nuestro plan era pasar tres dias en el Salar, nos paramos un dia en Uyuni para ir al mercado, comprar comida, agua (cargamos 18 litros en la bici), descansar y partir a las 6 de la mañana al día siguiente.