
Saliendo desde Cuenca, el ambiente es bien congestionado, como en toda gran ciudad. Los autos nos ignoran completamente y mas aun los buses. Hacemos grandes movimientos para que nos vean y yo doy grandes pitazos con mi silbato para que crean que es la policia. Logramos salir una vez mas de una gran ciudad, llegamos hasta Cumbe y desde ahi, hacia Loja. En el camino, de nuevo tenemos en ruido del eje de nuestro tandem, un crack crack en medio de la bici que nos desconcentra y no podemos pedalear tranquilos. Decidimos pedir un aventon y Jorge, un arquitecto que cruza la parte sur de Ecuador todas las semanas nos ayuda en medio del camino con Miel. El trayecto en bicicleta puede tardar facilmente tres dias, por una ruta impresionante y muy fisica. Paramos a tomarnos un café a Saraguro, una localidad en donde se puede ver a los saraguros con sus vestidos tradicionales; ellas con faldas negras tubo y camisas blancas; ellos con pantalones obscuros hasta la rodilla, bototos y una larga trenza. Al anochecer, llegamos a Loja, agradeciendo infinitamente a nuestro nuevo amigo Jorge por habernos ayudado cuando lo necesitabamos.
Loja es mas pequeño que Cuenca y hemos pasado dos noches alli. Al dia siguiente, hemos ido en bus hacia Vilcabamba, pueblo del que habiamos oido hablar y que al parecer era muy interesante. Una hora y media mas tarde, gran decepcion, el pueblo de Vilcabamba tiene una plaza central, una iglesia, varias tiendas de gringos para gringos y cabalgatas…quizas hay algo mas, pero a simple vista no lo vimos.