Al llegar a La Ligua un extraño sentimiento me abrigaba…tan cerca, tan lejos.
Estaba a tan solo unas horas de mi pueblo, pero a unos dias pedaleando todavia.
El trayecto de La Ligua a Papudo me parecio tan facil ahora. Mi pulmones andan sobreoxigenados. El aire marino de la Quinta region nos saludaba y el tranquilo pedaleo pre-estival sin autos se nos hacia una excelente bienvenida.
Acampada en un terreno cerca de Puchuncavi, llegada al dia siguiente a Horcon. Playita Luna, para tomar sol a poto pelado en laveintiunica playa nudista de Chile. Dormir en un hospedaje familiar en Horcon, para asearse un poco antes del reencuentro con la familia.
Sabado familiar, volver a ver a mis padres, hermana, cuñado y claro…mi sobrina Catalina y descubrir a la pequeña Sofia. Un rico almuerzo en « La Pica de Romo », un clasico de la caleta setentera mas popular del territorio nacional.
Al dia siguiente, los furiosos de la quinta nos acogieron en su oleada de energia en Con con. Con ellos pedaleamos por la costa y llegamos hasta mi Quilpué, para votar.
Todo iba diciéndome, aqui estas, ya llegaste… las calles, la gente, el dia de sol…la cazuela de gallina con ensalada a la chilena esperandome en la casa de mis padres.
Habia llegado…